¡La incontinencia tiene solución!

Tu doctor hablará contigo y determinará cuál es el mejor en tu caso particular La incontinencia urinaria (IU) es la […]

Tu doctor hablará contigo y determinará cuál es el mejor en tu caso particular

La incontinencia urinaria (IU) es la salida accidental e involuntaria de la orina y ocurre cuando la vejiga pierde el control de los músculos que la retienen.

Cómo se trata la incontinencia

No existe un tratamiento único que funcione para todo el mundo. Tu doctor hablará contigo, determinará cuál es el mejor en tu caso particular dependiendo, de los síntomas y la severidad de los mismos, tu estilo de vida, del diagnóstico y de tus preferencias.

Por lo general, se comienza por las opciones de tratamiento más sencillas, cambiando ciertos hábitos de vida y realizando ejercicios que fortalezcan los músculos que mantienen la orina dentro de la vejiga. Si estas medidas no funcionan, entonces se pueden utilizar medicamentos o un dispositivo que te permita más control de la micción, como un esfínter artificial o un catéter. En otros casos, la solución más efectiva es la cirugía.

Algunos cambios de hábitos que te podrían ayudar:

En algunos casos, la mejoría puede lograrse simplemente limitando el consumo de líquidos a ciertas horas del día. Se aconseja beber abundantemente por la mañana y luego ir disminuyendo la cantidad paulatinamente a medida que avanza el día. La idea es reducir a un mínimo los líquidos durante la noche para evitar las micciones nocturnas.

Otra medida que puede ayudar es el reentrenamiento de la vejiga. Lo primero es establecer un horario fijo de visitas al baño. Al principio, con más frecuencia, y luego, al ir ganando control, se van espaciando cada vez más.

El reentrenamiento de la vejiga incluye además ejercicios para fortalecer los músculos de la pelvis, que se conocen como los ejercicios de Kegel. Para realizarlos, lo primero es identificar cuáles músculos debes ejercitar. Imagina que tienes el abdomen lleno de gases.

¿Qué músculos utilizarías para contenerlos hasta llegar al baño? Pues esos son los músculos de la pelvis que hay que fortalecer. La idea es contraerlos, pero sin aguantar la respiración y sin contraer otros músculos como los del abdomen, las piernas o los glúteos ya que entonces pondrías presión indebida sobre la vejiga. Contrae los músculos pélvicos y cuenta hasta tres.

Relájalos y vuelve a contar hasta tres. Repite, sin contraer con fuerza. Repite el proceso anterior 10 veces. Descansa y repite 2 veces más (para un total de 30 repeticiones).

Conviene que comiences haciendo los ejercicios de Kegel acostado, ya que los músculos no tienen que trabajar en contra de la gravedad. A medida que se vayan fortaleciendo, realiza los ejercicios ya sea de pie o sentado. Lo más importante es que tengas constancia y paciencia. Comenzarás a ver la mejoría de 3 a 6 semanas.

De acuerdo al caso, el urólogo podría recetarte medicamentos que te ayuden a controlar la vejiga. Algunos bloquean las señales nerviosas que hacen que la vejiga se contraiga. Otros ayudan a reducir la producción de orina. También hay medicamentos para relajar la vejiga o reducir el tamaño de la próstata. Es posible que el doctor tenga que cambiar algún medicamento que estés tomando para otra condición, como es el caso de los diuréticos que se indican para el tratamiento de la hipertensión. No hagas ningún cambio sin que el médico te lo indique y supervise.

4 septiembre, 2021

Tu doctor hablará contigo y determinará cuál es el mejor en tu caso particular

La incontinencia urinaria (IU) es la salida accidental e involuntaria de la orina y ocurre cuando la vejiga pierde el control de los músculos que la retienen.

Cómo se trata la incontinencia

No existe un tratamiento único que funcione para todo el mundo. Tu doctor hablará contigo, determinará cuál es el mejor en tu caso particular dependiendo, de los síntomas y la severidad de los mismos, tu estilo de vida, del diagnóstico y de tus preferencias.

Por lo general, se comienza por las opciones de tratamiento más sencillas, cambiando ciertos hábitos de vida y realizando ejercicios que fortalezcan los músculos que mantienen la orina dentro de la vejiga. Si estas medidas no funcionan, entonces se pueden utilizar medicamentos o un dispositivo que te permita más control de la micción, como un esfínter artificial o un catéter. En otros casos, la solución más efectiva es la cirugía.

Algunos cambios de hábitos que te podrían ayudar:

En algunos casos, la mejoría puede lograrse simplemente limitando el consumo de líquidos a ciertas horas del día. Se aconseja beber abundantemente por la mañana y luego ir disminuyendo la cantidad paulatinamente a medida que avanza el día. La idea es reducir a un mínimo los líquidos durante la noche para evitar las micciones nocturnas.

Otra medida que puede ayudar es el reentrenamiento de la vejiga. Lo primero es establecer un horario fijo de visitas al baño. Al principio, con más frecuencia, y luego, al ir ganando control, se van espaciando cada vez más.

El reentrenamiento de la vejiga incluye además ejercicios para fortalecer los músculos de la pelvis, que se conocen como los ejercicios de Kegel. Para realizarlos, lo primero es identificar cuáles músculos debes ejercitar. Imagina que tienes el abdomen lleno de gases.

¿Qué músculos utilizarías para contenerlos hasta llegar al baño? Pues esos son los músculos de la pelvis que hay que fortalecer. La idea es contraerlos, pero sin aguantar la respiración y sin contraer otros músculos como los del abdomen, las piernas o los glúteos ya que entonces pondrías presión indebida sobre la vejiga. Contrae los músculos pélvicos y cuenta hasta tres.

Relájalos y vuelve a contar hasta tres. Repite, sin contraer con fuerza. Repite el proceso anterior 10 veces. Descansa y repite 2 veces más (para un total de 30 repeticiones).

Conviene que comiences haciendo los ejercicios de Kegel acostado, ya que los músculos no tienen que trabajar en contra de la gravedad. A medida que se vayan fortaleciendo, realiza los ejercicios ya sea de pie o sentado. Lo más importante es que tengas constancia y paciencia. Comenzarás a ver la mejoría de 3 a 6 semanas.

De acuerdo al caso, el urólogo podría recetarte medicamentos que te ayuden a controlar la vejiga. Algunos bloquean las señales nerviosas que hacen que la vejiga se contraiga. Otros ayudan a reducir la producción de orina. También hay medicamentos para relajar la vejiga o reducir el tamaño de la próstata. Es posible que el doctor tenga que cambiar algún medicamento que estés tomando para otra condición, como es el caso de los diuréticos que se indican para el tratamiento de la hipertensión. No hagas ningún cambio sin que el médico te lo indique y supervise.



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