¿Frenar el envejecimiento? ¡Sí es posible!

¿Te imaginas superar los 100 años? Frenar el envejecimiento es posible. Científicos detallaron una serie de investigaciones que dieron buenos […]

¿Te imaginas superar los 100 años? Frenar el envejecimiento es posible. Científicos detallaron una serie de investigaciones que dieron buenos resultados

El objetivo de los científicos es prolongar la vida y, sobre todo, aumentar la calidad de los años vividos. ¿Te imaginas superar los 100 años? Frenar el envejecimiento es posible.

Estas son algunas de las líneas de investigación más prometedoras encaminadas a frenar el envejecimiento y aumentar la longevidad con una buena calidad de vida:

Ataque a las células “zombies”

La senescencia celular, un proceso fisiológico normal muy ligado al envejecimiento, puede aprovecharse para combatir los estragos que sufre el organismo con el paso de los años.

Uno de los grupos de investigación que sigue esta pista es el de Manuel Collado, jefe del laboratorio de células madre en cáncer y envejecimiento en el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS).

Según explica, la senescencia celular es “una respuesta que tienen todas las células y que tiene que ver con su capacidad limitada para dividirse de forma continua”.

Agrega que “llega un momento en que ya no pueden continuar reproduciéndose y se acumulan en ciertos sitios. Hoy en día ya nadie duda de que contribuyen al envejecimiento”.

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Sostuvo que esas células senescentes se conocen coloquialmente como células zombies porque han dejado de cumplir sus funciones.

Sin embargo, no están muertas, sino han dejado de dividirse y, además, secretan factores proinflamatorios que fomentan un estado de inflamación crónica que contribuye al envejecimiento.

“Una de las últimas cosas que hemos visto es que eliminarlas de forma específica contribuye a rejuvenecer y mejorar el estado de salud”, señala el científico.

De momento, esto solo se ha conseguido en modelos animales a los que se les han administrado unos fármacos denominados senolíticos.

Fármacos antienvejecimiento

Asimismo, la investigación señala que se estudia los múltiples fármacos con un gran potencial para frenar el envejecimiento.

En el futuro podrían emplearse de forma preventiva como agentes rejuvenecedores en personas sanas.

Especialistas creen que aún es pronto para apostar por ninguno de ellos.

Investigación genética

Genética de los centenarios

Muchas de las personas que llegan a los 100 años tienen una salud envidiable.

El grupo de investigadores españoles investiga a estos individuos porque “sirven como ejemplo de envejecimiento satisfactorio”.

El objetivo no es tanto averiguar por qué viven mucho, sino qué es lo que hace que “vivan muy bien, con una gran calidad de vida”.

La clave parece estar en la carga genética de estas personas y por eso los científicos se afanan en buscar los genes que están detrás de esa longevidad saludable.

Los estudios moleculares han revelado que poseen genes especiales que, entre otras cosas, controlan la muerte celular programada o apoptosis.

Su organismo “maneja perfectamente el control de la muerte celular”, poniéndola en marcha cuando se produce una amenaza.

Por ejemplo, cuando las células empiezan a malignizarse, lo que evita que llegue a surgir un cáncer.

Mejorar la “salud” de los cromosomas

Estas estructuras microscópicas, que están presentes en todas las células del organismo, contienen los genes que determinan todos los rasgos genéticos.

Es decir, el color de los ojos y del pelo. Controlan el crecimiento y el desarrollo de cada componente de nuestro sistema físico y bioquímico.

En los extremos de los cromosomas se sitúan los telómeros, que no codifican ningún gen, pero son muy importantes porque se encargan de proteger al cromosoma de los daños.

Cada vez que una célula se divide, los telómeros se acortan. Con el tiempo, se vuelven tan cortos que la célula ya no puede dividirse.

Actuar sobre los telómeros impidiendo que se acorten puede ser una forma de prolongar la vida de las células y, de esta forma, mitigar los efectos del envejecimiento.

Ejercicio, dieta y estrés cero

La administración de fármacos antienvejecimiento, las terapias genéticas que activan los genes de la longevidad o el ataque a las células zombies son estrategias de futuro con un gran potencial, pero hay otras que ya han demostrado su poder antiedad.

“El ejercicio, nutrición adecuada, control del estrés y alta calidad de la medicina preventiva geriátrica. La actividad física ha de ser multicompetente, personalizada y social y para el control del estrés señala dos grandes aliados: el ejercicio y la meditación”, resaltan los expertos.

19 noviembre, 2019

¿Te imaginas superar los 100 años? Frenar el envejecimiento es posible. Científicos detallaron una serie de investigaciones que dieron buenos resultados

El objetivo de los científicos es prolongar la vida y, sobre todo, aumentar la calidad de los años vividos. ¿Te imaginas superar los 100 años? Frenar el envejecimiento es posible.

Estas son algunas de las líneas de investigación más prometedoras encaminadas a frenar el envejecimiento y aumentar la longevidad con una buena calidad de vida:

Ataque a las células “zombies”

La senescencia celular, un proceso fisiológico normal muy ligado al envejecimiento, puede aprovecharse para combatir los estragos que sufre el organismo con el paso de los años.

Uno de los grupos de investigación que sigue esta pista es el de Manuel Collado, jefe del laboratorio de células madre en cáncer y envejecimiento en el Instituto de Investigación Sanitaria de Santiago (IDIS).

Según explica, la senescencia celular es “una respuesta que tienen todas las células y que tiene que ver con su capacidad limitada para dividirse de forma continua”.

Agrega que “llega un momento en que ya no pueden continuar reproduciéndose y se acumulan en ciertos sitios. Hoy en día ya nadie duda de que contribuyen al envejecimiento”.

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Sostuvo que esas células senescentes se conocen coloquialmente como células zombies porque han dejado de cumplir sus funciones.

Sin embargo, no están muertas, sino han dejado de dividirse y, además, secretan factores proinflamatorios que fomentan un estado de inflamación crónica que contribuye al envejecimiento.

“Una de las últimas cosas que hemos visto es que eliminarlas de forma específica contribuye a rejuvenecer y mejorar el estado de salud”, señala el científico.

De momento, esto solo se ha conseguido en modelos animales a los que se les han administrado unos fármacos denominados senolíticos.

Fármacos antienvejecimiento

Asimismo, la investigación señala que se estudia los múltiples fármacos con un gran potencial para frenar el envejecimiento.

En el futuro podrían emplearse de forma preventiva como agentes rejuvenecedores en personas sanas.

Especialistas creen que aún es pronto para apostar por ninguno de ellos.

Investigación genética

Genética de los centenarios

Muchas de las personas que llegan a los 100 años tienen una salud envidiable.

El grupo de investigadores españoles investiga a estos individuos porque “sirven como ejemplo de envejecimiento satisfactorio”.

El objetivo no es tanto averiguar por qué viven mucho, sino qué es lo que hace que “vivan muy bien, con una gran calidad de vida”.

La clave parece estar en la carga genética de estas personas y por eso los científicos se afanan en buscar los genes que están detrás de esa longevidad saludable.

Los estudios moleculares han revelado que poseen genes especiales que, entre otras cosas, controlan la muerte celular programada o apoptosis.

Su organismo “maneja perfectamente el control de la muerte celular”, poniéndola en marcha cuando se produce una amenaza.

Por ejemplo, cuando las células empiezan a malignizarse, lo que evita que llegue a surgir un cáncer.

Mejorar la “salud” de los cromosomas

Estas estructuras microscópicas, que están presentes en todas las células del organismo, contienen los genes que determinan todos los rasgos genéticos.

Es decir, el color de los ojos y del pelo. Controlan el crecimiento y el desarrollo de cada componente de nuestro sistema físico y bioquímico.

En los extremos de los cromosomas se sitúan los telómeros, que no codifican ningún gen, pero son muy importantes porque se encargan de proteger al cromosoma de los daños.

Cada vez que una célula se divide, los telómeros se acortan. Con el tiempo, se vuelven tan cortos que la célula ya no puede dividirse.

Actuar sobre los telómeros impidiendo que se acorten puede ser una forma de prolongar la vida de las células y, de esta forma, mitigar los efectos del envejecimiento.

Ejercicio, dieta y estrés cero

La administración de fármacos antienvejecimiento, las terapias genéticas que activan los genes de la longevidad o el ataque a las células zombies son estrategias de futuro con un gran potencial, pero hay otras que ya han demostrado su poder antiedad.

“El ejercicio, nutrición adecuada, control del estrés y alta calidad de la medicina preventiva geriátrica. La actividad física ha de ser multicompetente, personalizada y social y para el control del estrés señala dos grandes aliados: el ejercicio y la meditación”, resaltan los expertos.



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